Reportes Falsos

Septiembre 27, 2018 

 

    Durante un evento reciente que tuvimos en el Colegio Comunitario de Fort Morgan (Morgan Community College) realizamos una encuesta a estudiantes preguntándoles:

¿Cuál piensas que es más alto:

  1. A) Personas que se sienten inseguras para reportar un asalto sexual o
  2. B) Personas que hacen un reporte falso?

   Mientras el 71% eligió la respuesta A, el otro 29% eligió la B. (En caso de que te lo estés preguntando la respuesta incorrecta es la B.)

Muchas personas creen que la mayoría de casos que se han reportado son falsos o son casos de arrepentimiento, sin embargo estadísticamente hablando sabemos que este no es el caso. De hecho tres estudios diferentes encontraron que reportar falsamente se encuentra el 7.1%,5.9% y 2.1% de las veces.

  (https://www.nsvrc.org/sites/default/files/Publications_NSVRC_Overview_False-Reporting.pdf)

    ¡No soy una especialista en estadísticas pero me atrevería a decir que esos números no constituyen una mayoría o ni siquiera una gran cantidad!

    Muchas veces las personas piensan que cuando la víctima retracta o cambia su historia de lo que le sucedió, es evidencia de que están mintiendo.  En primer lugar hay muchas razones por las cuales una víctima puede cambiar lo que ha dicho, aunque ciertamente no están limitados a:  sienten que no les van a creer, sienten temor y quizás han sido amenazados por parte del agresor, sienten presión por parte de familiares y amigos para eliminar los cargos, sienten vergüenza etc. De hecho en la mayoría de los casos personas no reportan,se estima que el 63% de los casos nunca se denuncian a la policía.

Entonces, la próxima vez que escuches un cuento de  #METOO (#Cuéntalo)  o a si alguien que conoces comparte contigo que ha sido abusado/a sexualmente, en vez de preguntarte a ti mismo “¿Será verdad que le pasó eso eso?, mejor pregunta cómo puedes ayudarle a esa persona durante el proceso de reportar que puede ser muy difícil.  Lo que esa persona necesita es su apoyo y no sus críticas.  

 

Escrito por: Cassie Potts, MA, LPC

Traducido por : Rebeca López

Curandose del trauma del asalto sexual: malentendidos y lo que realmente ayuda.

25 de marzo del 2018

 

Cuando una persona es víctima de un asalto sexual, raramente hay signos o síntomas externos de que haya sido asaltado, como lo hay en otros tipos de asaltos. Es probable que no vea ningún moretón, sangre o tampoco huesos quebrados. Las lesiones que se sufren son mucho más profundas y difíciles de ver y más fáciles de ocultar a los demás. Si se pudieran ver las lesiones, se verían algo así como vergüenza, culpa, depresión y miedo.

 

La curación de un asalto sexual no es fácil. A menudo víctimas escuchan que “el tiempo cura todas las heridas” o dichos similares, sin embargo en el caso de un asalto sexual en pocas veces esto es cierto y solo aumenta la vergüenza, culpa, depresión y miedo. De hecho según las estadisticas,  los sobrevivientes del asalto sexual son tres veces más probables en que se manifieste la depresión, cuatro veces más probables a pensar en suicidarse y 13 veces más probables de intentar hacerlo. También son 13 veces más probables de tener problemas con el alcohol y 26 veces más probables de  tener problemas con las drogas. Estas estadísticas son agobiantes y reveladoras. ¿Cuántas veces se les dice a los sobrevivientes que lo superen, o se enojan los amigos y la familia cuando semanas más tarde el sobreviviente todavía está luchando?

 

Cuando se analiza más profundo, hay una razón biológica por la cual los sobrevivientes no solamente “lo superan”. Cuando alguien sobrevive un trauma, hay cambios fisiológicos que ocurren en el cerebro. Las hormonas del estrés se liberan que afectan directamente la memoria.  Afectan la memoria no solo del evento sino que tambien afectan todas las memorias de corto plazo.  Para proteger la persona el cerebro también hace generalizaciones sobre el trauma, puede ser que no solo el abusador que usa una camisa roja es peligroso, sino que tal vez ahora sea cualquiera con una camisa roja. Es probable que el/la sobreviviente viva en una pelea constante (enojo), huye (siempre buscando salidas) o se congele (quedarse quieto).

 

Todo esto suena muy deprimido y casi podría hacer pensar que no hay esperanza para los sobrevivientes, ¡pero lo hay! Se presenta en muchas formas; el primero y el más importante es que los seres queridos crean y apoyan a la persona. El sobreviviente dudará de sí mismo constantemente, pero el hecho de que sus seres queridos los crean y los apoyen los ayudará a comenzar a confiar nuevamente en ellos. El segundo es en forma de terapia. Hay muchos terapeutas expertos en tratar el trauma, sin embargo, ir a un terapeuta no siempre es suficiente. A diferencia de ver a un médico, uno debe sentir una conexión con su terapeuta. Gran parte de la curación que surge en la terapia nace de una relación de confianza y conexión entre el terapeuta y el cliente.

Existen varios enfoques diferentes para tratar el trauma en la terapia; dos enfoques basados ​​en la evidencia son la terapia cognitivo-conductual enfocada en el trauma (TF-CBT) y el reprocesamiento por desensibilización del movimiento ocular (EMDR). Con un trauma “simple”, el EMDR puede (aunque no siempre) funcionar en tan solo seis sesiones de terapia. Para obtener más información sobre EMDR e incluso para encontrar aquellos que practican terapia EMDR, el sitio web:  www.emdria.org tiene excelente información.

Cuando se trata de esto, los sobrevivientes no pueden y no quieren ” solamente superarlo” asi de facil. Necesitan apoyo y aliento de sus seres queridos, saber que no están solos y muchas veces la asistencia de un terapeuta experto en tratar el trauma en donde  pueden sentir una conexión.

 

Escrito Por: Cassie Potts, MA, LPC

Traducido Por: Rebeca López

Los abrazos y los cariños; enseñando sobre la seguridad del cuerpo

19 de Noviembre 2017

 

La temporada de las fiestas ha llegado y con esto normalmente nos reunimos con nuestros familiares y amigos. Al visitar a nuestros seres queridos es muy común decirle a nuestros hijos que vayan a dar abrazos para saludar, en veces nuestros hijos son tímidos o no lo quieren hacer muy bien y nuestra respuesta común es “se agradable, o debes darle un abrazo”. Mientras, puede que la tía Sarah se haya sentido un poco dolida  por no haber recibido un abrazo, es mucho más importante permitirle a nuestros hijos que hagan sus propias decisiones sobre sus cuerpos.

Podemos avanzar un paso más, y explicarle a nuestros familiares y amigos que nuestros hijos establecen sus propias reglas para el contacto físico, y animarlos que se unan a nosotros para apoyarlos cuando establezcan esas reglas para sus cuerpos. Con frecuencia en nuestra casa escucharas a uno de mis hijos decirle al otro “mi cuerpo, mis reglas”. Es muy importante que le enseñemos a nuestros hijos que ellos pueden establecer reglas (también conocidos como límites) para sus cuerpos ya sea con “ la tía Sarah, la abuela, el abuelo, o en el futuro con un novio/novia”. Al hacerlo podemos ayudar a prevenir que se conviertan en víctimas del asalto sexual.

Algunos pueden pensar que uno no tiene nada que ver con el otro pero considerando que una niña adolescente que siempre ha sido presionada para darle cariño a familiares o amigos solo para evitar lastimar a alguien, después puede pasar por una situación incómoda departe de un familiar o amigo que la hará sentirse “triste” si no lo hace.

No solo le estamos enseñando a nuestros hijos la seguridad de sus cuerpos, sino que también les estamos enseñando que ellos no son responsables de hacer que los demás se sientan felices. ¡En esta temporada de fiestas animo a todos a escuchar a sus hijos, si ellos tienen ganas de dar un cariño físico, y a enseñarles que es su cuerpo y son sus reglas!

 

Escrito por: Cassie Potts. MA. LPC    

Traducido por: Rebeca López